Nuestra diferencia

 

Somos apasionados en lo que hacemos. No nos interesa ofrecer productos de coco porque están de moda,  por su alta rentabilidad o por su status. Nos mueve la convicción de saber que este es un fruto con suficiente potencial como para generar una cultura alrededor de él. Queremos ser los precursores  de la “cultura del coco” en Chile. Nos propusimos estudiarlo, conocerlo, y difundirlo a fondo.

Como tal, viajamos por toda la línea ecuatorial, para nosotros “el cinturón del coco” , haciendo escala en países como Brasil, Sri Lanka e Indonesia. Buscábamos el origen perfecto del cual provendría toda nuestra línea de coco para luego darnos cuenta que esto no era posible. La mejor agua de coco estaba en Paraípaba, Brasil. El azúcar de coco más pura y artesanal provenía de Banyumas, Indonesia. Y finalmente Sri Lanka, con el mejor aceite de coco que hayamos probado jamás.

Haciendo oídos sordos a las voces que aconsejaban tener un solo proveedor para evitar complicaciones, quisimos ofrecer una línea completa de productos en base a coco, buscando siempre el mejor origen para cada uno de ellos. Hacer otra cosa hubiera sido traicionarnos.